jueves, 10 de febrero de 2011

EL BUTRULL IBÉRICO




El Sr. Chirly (personaje torvo y mezquino de oscuras intenciones, dudosa moralidad y total desviación sexual) lleva tiempo insistiéndome en que plasme en el papel lo que sé acerca del Butrull Ibérico.
Tiempo atrás surgió que entre mis amigos y colegas empezase a circular dicho término. Es muy posible que no fuera acuñado por mis amigos, claro está, pero sí que empezó a rular y fue popularísimo.

El término Butrull hace referencia a ese ser indeterminado, a esa cosa de tez innombrable, a esa figura femenina que del puro horror que destila es mejor mirarla de soslayo o mirar su reflejo en un escaparate.
De todos es sabido que el hombre siempre ha tenido preferencia por las mujeres bellas y hermosas, con buen tipo, buena presencia, vamos, lo que viene siendo, hoy en día, una maciza con todas las de la ley. En el mundo actual, donde existe una predilección absoluta por la buena imagen, quien no es una barbie o un ken tiene pocas opciones de ligarse a otra barbie u otro ken. De ahí que surgieran esas expresiones castizas, ahora tachadas de mal gusto, que eran proferidas por toscos o brutos al ver pasar a una maciza, como estas que os muestro:
• vaya culo... te tiras un pedo en un saco de arena y salen croquetas…
• me gustaría ser pirata, no por el oro ni la plata, sino por ese tesoro que tienes entre las patas…
Existen otros, más finos, pero que provocan generalmente el mismo efecto, que es que la chica en cuestión te haga un corte de mangas y salga corriendo, tales como estos:
- no estás mareada?
- por?
- porque estuviste todo el día dando vueltas en mi mente…

- Se te cayo!
- que?
- el papel que te envuelve bombón!


Y luego están los groseros, dichos para provocar malestar y enfado en el sujeto, y la broma en los demás, como estos:
• Gorda, tírate un pedo en la piscina que tenemos soda para todo el año…
• Te quiero como la mierda, no te olvido ni cagando, y cada pedo que me tiro, es un beso que te mando…

En todo grupo de mujeres que se precie debe existir un ejemplar o varios de Butrull Ibérico. Generalmente son muy sosas, no tienen ni pizca de gracia y, en ocasiones, hacen gala de una mala entraña considerable. Son las que aconsejan a su amiga pivón que mande a paseo al graciosete que se acaba de acercar, o las que ven todo de un gris cenizo que alarma, sobre todo si es en cuestiones amatorias o de acercamiento, ya sea hacia ella (improbable) o hacia alguna de sus amigas (objetivo primordial).
Suelen permitirse el lujo de darte consejos ofensivos pero no aceptan los tuyos. Por ejemplo, si te dicen:
• Oye, ¿no te han dicho que el pelo largo es de chicas?- con una sonrisita.
• Ya, ¿y a ti no te han dicho que el bigote es de hombres?-
Se acabó la sonrisa, estás muerto. Curiosamente a ti debe hacerte gracia su puñal, pero a ellas el tuyo no.

Esos Butrules generalmente fomentan mal rollo, van siempre envueltas en un halo turbio y marrón de malestar, y son capaces de generar un estallido de violencia verbal en menos tiempo del que tardas en pedir una ronda de chupitos. No les gustan los sitios que proponen los ejemplares masculinos, y siempre se cabrean si el chico y la chica bombón abandonan el grupo en pos de tranquilidad y oscuridad, como si fuera culpa de los demás el que ella fuera un callo malayo, con un jeto más feo que el fary chupando un limón.

Siempre andan en un estado de cabreo monumental contra el universo, y son felices provocando el disgusto entre los demás.
Del Butrull puede afirmarse, sin lugar a engaño, que era tan fea que, al nacer, su madre en vez de darle el pecho le daba la espalda, o que al nacer, el médico, ante la duda de qué era lo que tenía entre las manos, decidió decir a la madre:
• Mire, yo lo tiro al aire, y si se agarra a la pared, es un murciélago…
Existe una teoría de ligoteo para hombres que no entran en la categoría de Kens, y que tampoco son engendros diabólicos, que sugiere entrar a conversar al Butrull (debidamente medicado y vacunado, por si acaso…) para que así las guapitas del grupo se sientan menospreciadas y decidan tomar cartas en el asunto, mandando al Butrull a por copas y ocupando su lugar en la conversación…Eso si el chico soporta la situación con el Butrull, que si se prolonga en el tiempo entran los sudores fríos y comienza a tener más tensión que las rodillas de Falete…

Se pueden categorizar entre Butrules mañaneros, vistos andando como zombis por la mañana, en supuestos horarios de trabajo.., el Butrull marinero, espécimen que abunda en pescaderías y tiendas de congelados, o que desprende ese olor desde varias yardas de distancia, el Butrull oficinista, que a veces se confunde con los archivadores, el armario del material o una foto de Jabba The Hutt y que siempre tienen la mesa a rebosar de porquerías y chucherías varias…, el Butrull cósmico, que siempre te lo encuentras, estés donde estés, y, finalmente, el Butrull justiciero, esa especie de verdulera tipo estanquera de amarcord cruzada con el cuñao, especialista en ver tus intenciones, capaz de dejarte en ridículo con sólo mirarte, siempre soltando ponzoña, incluso cuando duerme (o vela, nunca se sabe), y de la que circulan teorías de que sí come niños, si recicla sus propias heces, si es capaz de multiplicarse con el agua y jabón como Gizmo, y de la que siempre intentas huir tanto en el autobús como en el cine (puede ser mortífera en las distancias cortas…)

Otra figura que aparece últimamente es el Butrull espía, que es una personita que físicamente no es un Butrull (tampoco Blake Lively, pero bueno), pero que por carácter parece una Comandante Butrull, siempre ansiando saber mezquindades del género masculino para rumiar más su mala baba, siempre anhelando estar en situaciones comprometidas para burlarse de los machotes…ojito con esta especie.


Siempre acechan, siempre vigilan, siempre maldicen, siempre.....siempre Butrull!

lunes, 7 de febrero de 2011

DETESTO LOS LUNES


De la misma manera que el Fary detesta al hombre blandengue, yo detesto los lunes. Si, ya se que no es muy original y que esto le pasa a todo el mundo, pero es que cada nuevo lunes es peor... me había propuesto con alegría y optimismo transformar los lunes del día de mierda que son en algo especial colocando en él algo que mole y que sólo haga los lunes, pero llevo dos semanas pensando y no se me ocurre nada. Necesito ideas. Cualquiera, por desafortunada que sea, la agradeceré infinitamente.

Yo me acuerdo de que cuando era pequeño me molaban mogollón los viernes, no sólo por que era el comienzo del fin de semana, si no porque el viernes por la noche echaban por la tele el Un, Dos, Tres. Me levantaba por la mañana y me decía "¡bien, hoy hay Un, Dos, Tres!". Vale, ya se que cuando uno es niño se emociona mogollón con cualquier mierda, y ahora que lo pienso ésta es una demostración tumbativa de que así es, pero yo necesito colocar algo en los lunes que al amanecer me haga decir: "¡mierda, hoy es lunes...! menos mal que..." ¡¿Qué?! esa es la cuestión.

Quizá necesite tomarme unas vacaciones para pensar en buenas ideas. También he pensado que a lo mejor los lunes me parecen asquerosos por contraste con los fines de semana que me meto. He pensado que si convirtiera los domingos en una mierda integral igual me aliviaba llegar al lunes. Pero esa es una idea chorras, porque sería como rendirme a la mierdez de los lunes contagiando con ella a otros días de la semana ¡no, debo acabar con ella!

sábado, 5 de febrero de 2011

PASCAL COMELADE

Como buen sábado es día de descanso para los blogueros y los internautas. Así que toca currarselo lo justo y calcarse un video musical, así por el morro. Hoy lo hago compartiendo con quien quiera descubrirlo conmigo a mi allazgo de la semana: se trata de un músico franco-español (catalán, para más señas) Pascal Comelade, un tipo realmente polifacético y absolutamente anárquico. Un músico que ha colaborado, por ejemplo con Robert Wyatt, PJ Harvey, Jaume Sisa, Albert Pla, Pau Riba .. No sé, cualquier cosa que diga de este señor, no hará honor a su trabajo... Buscad cosas sobre él y me entenderéis...
He llegado a él a través de éste magistral y emotivo spot de Mahou que quizá recordaréis. Este es el anuncio (os dejo la versión larga):

Y ésta la canción entera que se titula "Sense el ressó del dring" (sin el eco del rumor):


¡Feliz sábado, y feliz finde!

viernes, 4 de febrero de 2011

HUMOR DE MIERDA 3 (JORDI L.P.)

Si hubo un momento negro en la historia reciente del humor español fue, en mi opinión, a comienzos de los noventa. Y si el renegror tuvo epicentro fue, sin duda, el Telecinco de las Mamachicho, El Jesús Gil y Tal y Tal, el VIP noche y el Misisippi... ¡Qué adolescencia pasada por tangas, culos y tetas italianas y brasileñas nos hicieron pasar a los de nuestra generación!

Se mezclan en mi memoria una buena ristra de programas que cambiaban de nombre, horario y presentadores, pero que básicamente eran lo mismo siempre. Telecinco fue en esos años un recaladero de todo el humor nacional, en el que se mezclaban sin rubor ni criterio a verdaderos genios del humor como Luis Sánchez Polac o Faemino y Cansado, con chusma como Jaimito Borromeo o Mané...

De ahí podría yo sacar a unos cuantos humoristas de mierda para ésta sección (y probablemente lo haga). Hoy me quedo con Jordi L.P. porque si, porque me parece uno de los más mierderos de todos los tiempos y no debe faltar en una serie dedicado a ellos.

Aquí os dejo un vídeo que me ha costado un cojón encontrar, por si tenéis tragaderas para verlo entero. Yo no, -una vez más,- y lo poco que he visto no me ha hecho gracia, -tal como recordaba-. Más bien me ha dado asco.

jueves, 3 de febrero de 2011

TOALLA TURBANTE

Ayer según volvía a casa me fijé en una caja como de zapatos, pero más plana, en cuyo lateral pude leer en letras grandes: "TOALLA TURBANTE", y mi descerebrada cabeza me devolvió una imagen como así:

Desde un rincón de mi cabeza, una vocecilla dijo:
- Eso no, gilipollas, que las toallas no están vivas y no pueden meter mano a sus dueñas. Debe tratarse de algo así:

Algo no cuadraba, así que según avanzaba seguí mirando fijamente la caja hasta que en la tapa vi a una señora con una toalla en la cabeza y entonces mis dos vocecillas y yo mismo dijimos:
-Aaaaaaah, era eso.

miércoles, 2 de febrero de 2011

MOLITURISMO

A Molinos el blog se le está yendo de las manos. Mejor dicho sus descerebrados lectores se están descerebrando de verdad. Tras el baño de multitudes que se dio la semana pasada dedicándoles dos post y medio seguidos (lo del medio es por el post dedicado al tercer cumpleaños del blog, cosa que celebran tanto o mas los lectores como la propia autora), una llegó a afirmar en un comment que había estado merodeando por el apartado pueblo de SOS buscando la "casita de las montañas". Lo que Molinos no sabe es que la ínclita fue con un cerrajero y se hizo una copia de la llave para poder entrar cuando la familia Moli duerma en su próxima escapada... ¡Buf, qué miedo!

No me mola reconocerme "descerebrado" por que yo soy un tío muy serio y muy responsable, que tengo un trabajo importante y una gran familia que piensa que soy un padre mentalmente equilibrado y trabajador. Ser lector acérrimo de "Cosas que (me) pasan" lo contradice a las claras. Pero no puedo evitarlo, me encanta la ironía, mordacidad y acidez con que "Molinos" describe lo cotidiano, se ríe de las moderneces picopadagógicas que tratan de vendernos por ahí a los que somos padres, y me admira profundamente su capacidad de escribir, escribir y escribir mucho y muy bien, ¡y además le queda tiempo para vivir! (capítulo a parte está lo del leer, que lee mas en un mes que yo en todo un año). Pero ¿cuántas Molis hay? Ese debe ser el truco, acabo de caer en la cuenta. En realidad es un grupo de personas que escriben bajo una misma identidad, si no, no se explica.

Pero me voy por las ramas, lo que quiero contar, alentado tras comprobar que no soy el único que ha pasado de "descerebrado" directamente a la categoría de "psicópata maniaco-perseguidor" es lo que hice en un frío y húmedo cuatro de enero del presente: El universo todo estaba de vacaciones de navidad o comprando regalos de reyes como posesos en los centros de las ciudades. Yo no, a mi el trabajo me había llevado a la sierra de Guadarrama. Había terminado de hacer lo que tenía que hacer lo suficientemente tarde como para desistir de ir de nuevo a Valladolid a la oficina, pero lo suficientemente pronto como para darme un garbeo por la zona, porque todavía era de día. Había pensado ir a un centro comercial que hay cerca, en Collado, para aprovechar que en la Comundidad de Madrid las rebajas ya habían empezado pero al poco de emprender la marcha en mi camino se presentó ante mi éste inmenso cartel:


No pude evitarlo. Si creyera en las señales divinas sin duda la habría interpretado como una de ellas. Así que como un hijo bueno y obediente giré el volante y me metí por una carreterilla que a cada metro ganaba puntos para convertirse en caminejo. Lo del día húmedo le daba su punto: me daba pie para escribir cosas como "Jirones de nubes que bajaban cabalgando por la sierra y envolvían todo de un halo mágico y fantasmagórico hicieron que las primeras casas se presentaran ante mi como fruto de una aparición". Si, en serio, como si hubiera hecho un viaje interdimensional y hubiera aparecido en el plató abandonado en el que se rodaban las pelis de Marisol. Entonces recordé haber leído en el blog del Molinos que el Ingeniero (su marido) lo definió cuando lo visitó por primera vez como lugar de "veraneo franquista". No puedo estar más de acuerdo.

Me interné por las calles mojadas del pueblecillo. Algunas desembocaban en caminos de lo más apetecibles (tengo un verdadero problema con lo de meterme en caminos "a ver a dónde llevan" que me ha dado a mi también buenos "momentos estelares de mi vida"), pero caminos al fin y al cabo. La humedad convertía la tierra en barro y pasé de perderme en un lugar extraño, atrapado para siempre fuera del espacio y el tiempo. Así que después de merodear un rato, mitad buscando la salida, mitad satisfaciendo mi curiosidad, Me pregunté "¿qué coño estoy haciendo aquí?"

Y en un momento de lucidez decidí dejar de hacer el psicópata y pirarme ya. Entonces fue cuando la idea de estar atrapado en una especie de paradoja espacio-temporal comenzó a tomar cuerpo porque, me metiera por donde me metiera, siempre acababa en el mismo punto en el que la calle giraba y se convertía en camino de tierra que transcurría al lado de una parcela con seto y luego se internaba, bosque arriba, hacia la sierra. "Pasando, pasando, pasando... que yo me piro de aquí".

Y me piré. Tengo un sentido de la orientación a prueba de paradojas espacio-temporales que me ayudó a encontrar una carreterilla con pinta de llegar a algún sitio, pero una nueva señal volió a abducirme. No la fotografié porque ya no estaba para chorradas, pero la seguí obediente como un buen abducido. Era una flecha blanca en la cuneta que indicaba "Casa Santoña". Es otro hito del Molirismo que se me quedó grabado leyendo el blog porque a mi Santoña y todo lo que tenga que ver con Cantabria se me queda.


Esperaba encontrarme un antro inmundo en el que sólo cabe acabar rodando por los suelos a golpe de gintonics y me encontré con un restaurante cuco con una pequeña barra en la que me calcé una tosta de salmorejo que me hizo llorar abrazado al camarero durante dos horas. Cuando se desembarazó de mi y me hizo pagar lo que se debía me fuí de ahí pensando que cuando vuelva a pasar por la zona con alguien, me chulearé didciendo "te vi a llevar a un sitio que ya verás" (si hubiera sido la hora de la comida me hubiera pedido una ensalada de tomate con mozarela y anchoas que venía en la carta que tiene que estar buenísima). Mientras me volvía a la carretera-camino del viaje interdimensional y despedía las últimas casas intentando imaginar cuál de ellas sería la de Moli y cuál la de Serrano-Suñer, me preguntaba si después del enoturismo y el narcoturismo no estábamos asistiendo al nacimiento del "Moliturismo" ¿No debería el alcalde de la pequeña localidad serrana que poner en marcha la señalización de los "Lugares Molineros"? ¿son conscientes sus convecinos de la impagable labor de difusión y promoción que está haciéndose desde ese blog? ¿quizá debería Moli empezar a conservar los cascos de Bombay Saphiere que deja vacios para poderlos vender después a los turistas que vendrán en peregrinación con ganas de llevarse un recuerdo de su excursión? Desde luego yo me hubiera comprado una, la habría llenado de agua, y la bebería a diario convencido de sus cualidades desnaturalizadoras.

Ahi queda eso.

martes, 1 de febrero de 2011

VACÍO




El vacío (del latín vacīvus) es la ausencia total de materia en un determinado espacio o lugar, o la falta de contenido en el interior de un recipiente. Por extensión, se denomina también vacío a la condición de una región donde la densidad de partículas es muy baja, como por ejemplo el espacio interestelar; o la de una cavidad cerrada donde la presión de aire u otros gases es menor que la atmosférica.
Puede existir naturalmente o ser provocado en forma artificial, ya sea para usos tecnológicos o científicos, o en la vida diaria. Se lo aprovecha en diversas industrias, como la alimentaria, la automovilística o la farmacéutica.

Ahora mismo yo ando así, ligeramente vacío. Abro el tarro, y el eco me da una bofetada sonora (Wuakk!!) y me quedo con cara de gilipollas.
No viene mal, todo hay que decirlo, pero jode.

Mi mente funciona (no muy bien, pero bueno) a base de imágenes. Un ejemplo: un día estoy currando y, de repente, se me cuela una imagen de un gentío descontrolado arrasando en las tiendas de Valladolid, pegándose unos a otros y matándose, mientras en una tienda de televisores medio destrozada salen imágenes de un telediario donde explican que el mundo está próximo a desaparecer.

Ya la tenemos liada. A ver cómo se comportan, qué hacen, porqué en Valladolid y no Madrid, o Turín o Viena (eso es fácil, esas ciudades las conozco menos, pero se podría hacer, por supuesto….)

Estoy escuchando música y sale un flash en mi torvisca mente, de una tipa en pelotas en una cama con unos palillos chinos en los ojos. Otra liada.
Y me emociono y, como salen más imágenes de esas (varias por día, y algunos varias decenas), pues me lio la manta a la cabeza e intento tener todas abiertas.

La musa es caprichosa. A veces aparece una señora gorda, con rulos, bata y varios dientes mellados, y me cuesta hacerla caso. Error. Después de un rato de batalla, se me sienta al lado y me empieza a susurrar cosas. Vencida mi resistencia, sigue hablando, dándome detalles, opciones, más imágenes, posibilidades, y mil cosas más.
Me quedo embelesado hasta que se pira, y me deja más colgado que un jamón.

A veces la musa es una chica joven, impresionante, tremendamente maciza, que me despista terriblemente. Me presenta imágenes inconexas, argumentos absurdos. Pero como esta buena, pues me pierdo mirándola y no le pido que me hable. Y no saco nada de nada.
Y otras veces aparece un tipo gordo, parecido a un estibador marranero curtido en mil batallas, con una botella bajo el brazo y un puro a medio apagar en la boca. Me mira, se descojona, me hace un corte de mangas o un calvo, y se pira. Como mucho consigo que me susurre una canción para animarme. Y llega la seguía.
No viene mal, porque así dejo de hacer el memo y me dedico a terminar las historietas que tengo empezadas, que son unas cuantas, y finiquitarlas.
Esto viene bien porque así uno deja de oír bambalinas, y vuelve al suelo, a saber que escribe ameno, pero mal. Que vales para unas líneas pero poco más, que uno tiene soltura pero no menos que cualquiera que se ponga a ello con algo de empeño.
Y que todo esto ha de currarse mucho. Como un animal. Que si no, no sale, pero ni a tiros. Que hay mucho por leer, muchísimo. Que hay mucho que escuchar. Que hay mucho que escribir, mucho, y sobre todo mucha mierda, mucha, a paladas, para sacar, de vez en cuando, alguna perlita, aunque mellada y oscura.
Seguiré intentándolo, siempre que pueda y tenga fuerzas, rascando el suelo para buscar esas perlas y poder enseñároslas. Aunque tenga que cavar con los dientes.
Que haberlas “haylas”.