lunes, 30 de noviembre de 2009

RISIN' METALLICA

"Metallica". "Metallica". Así sonaba de fondo el tronío del público en el concierto de México 93 Live Shit Binge & Purge. Era tiempos dorados, después del medio fiasco del disco "blanco" And Justice for All... vino el disco negro: Metallica.

Con una línea de progresión ascendente: Kill'em All, Ride, Master of Puppets, And Justice, bajo la batuta de Bob Rock, Metallica consiguió hacer accesible un heavy con estilo, todo negro, lejos del "glam" imperante en los 80. Rítmico, serio, con letras y composiciones cuidadas y producidas hasta el extremo. Brillante. Un disco del que curiosamente nadie renegaba (bueno, sí, alguno, por aquéllo de decir que bueno, que hay algo mejor, que "han perdido la esencia" y esas cosas, pero que en el fondo lo tenía como disco de cabecera). Era un disco que funcionaba muy bien en CD y en directo, y esto les llevó a una gira de nada menos que dos años y medio, con una afluencia masiva de medios especializados. Su alter ego eran, a otro nivel, los "Guns" (aunque yo siempre pensé que su alter ego en realidad fue Megadeth).

Y ese era el "problema": el "disco negro", con su Enter Sandman como primeros acordes, era un disco que gustaba a todos, era "el disco". Luego siguieron con la cantinela dos discos más: Load y Reload. Las bases eran prácticamente las mismas. Se notaba que intentaban estirar el chicle. Decíán, como excusándose, que la culpa de las repeticiones era del productor. Con estos dos discos (uno sólo en realidad, ya que todas las canciones se grabaron en una misma tanda, aunque el Reload saliera prácticamente dos años más tarde) hicieron mucho más dinero. Pero ellos sabían que no eran ellos. No les gustaba cómo sonaban en concierto. Y cambiaron de estilo: St. Anger.

De éste no vendieron ni chufa. Disco raro raro raro. De hecho a los conciertos comenzó a ir gente muy siniestra. A los de siempre se les oía decir: "me gusta más el Metallica del disco negro, y si acaso, del And Justice..., aunque siempre nos quedará el Master of Puppets".

Bueno, pues lo intentamos de nuevo, nueva vuelta de tuerca: Magnetic Death, algo así como una copia de sus clásicos pero en canciones renovadas. Pues más de lo mismo:
"me gusta más el Metallica del disco negro, y si acaso, del And Justice..., aunque siempre nos quedará el Master of Puppets".

Sé que hablo de Metallica como el Sr. Chirly de Bansky. Seguro que alguno de ustedes ni les suena. Pero es todo un ejemplo viviente de grupo que comienza a vivir de rentas pasadas, que tuvo su momento, que no sabe realmente por dónde tirar, porque su público ya tiene cuarenta y cinco años o cincuenta, y no logra enganchar con jóvenes más herederos de Link' Park que de Led Zeppelin. La visa misma. Los Rollin' lo hacen mejor.

Mis melenas melenudas y yo esperamos sus comentarios.



jueves, 26 de noviembre de 2009

GELLI D'MORA


Es uno de mis iconos personales de los 80 y los 90. Atravesar la calle y encontrarme con un cartel donde se muestran dos fotografías: una con una cara sarnosa y purulenta, crateada como una paella de pimientos, con ojos cabizbajos y meditabundos, y un juego de sombras que revelara el relieve de la masacre; y otra, la del DESPUÉS, con una capa de ¿maquillaje del 15?, cara anodina e igualmente meditabunda, en la que se intenta mostrar lo milagroso del remedio. Y en medio Geli d' Mora, la grande, la inmensa Geli, como recién salida de un libro de Fernando de Rojas preparada para proporcinar los más excelentes brebajes, las más excelentes pócimas, los filtros más poderosos, los ungüentos más especiales. Y el acné, principio de todo mal amoroso, desaparecía como por arte de magia (¿maquillaje en la foto? No lo sé, no soy especialista). Es ciencia. Es Geli. Qué grande eres. Inmensa. Pero sobre todo esas fotos, que eran (y son) como una enorme pedrada en el ojo, como un latigazo a la conciencia. Inmensa, Geli D'Mora.

sábado, 21 de noviembre de 2009

UTILIZAN A LOS "CASTELLERS" PARA INSTALAR EL ALUMBRADO NAVIDEÑO


El ayuntamiento de Terrassa (Barcelona) ha llegado a un acuerdo con un grupo de “castellers” para sacar partido de una de las tradiciones más emblemáticas de la cultura catalana: el levantamiento de castillos humanos. Con el objetivo de ofrecer un servicio a la comunidad, los Minyons de Terrassa se encargarán instalar el alumbrado navideño en su ciudad y de mantenerlo en óptimas condiciones. “Es nuestra forma de celebrar las fiestas navideñas y de aprovechar que estamos allí arriba para hacer algo útil” explica Jaume Roca, presidente de la agrupación. El hecho de que algunos de los participantes de la “colla” sean menores de edad ha levantado las críticas de la Asociación para la Protección de la Infancia: “Una cosa es que un niño se suba a una torre humana de veinte metros de altura y otra muy distinta es que tenga que trabajar para un ayuntamiento”, declara un portavoz de la asociación.

“Mi hija perdió todos los dientes de leche al caerse de un ‘pilar de vuit amb folre i manilles’ y desde entonces no ha querido repetir. El Ratoncito Pérez le trajo una bandera de Cataluña enorme para que olvidara la mala experiencia, pero no sirvió de mucho. Sin embargo, ha vuelto a recuperar la ilusión cuando se ha enterado de que podría poner ella misma las lucecitas de Navidad. Está dispuesta a lo que sea para que los Reyes Magos se porten bien con ella este año” declara uno de los miembros de la agrupación castellera.

Otros ayuntamientos españoles se han fijado en la iniciativa y están estudiando su viabilidad. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha declarado que “de momento nosotros preferimos pagar a alguien para que nos haga esto en vez de pedírselo a los niños como un favor”.

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viernes, 20 de noviembre de 2009

MALDITA GENTE


Hace varios días, a mi padre, le ocurrió la siguiente escena:



Iba el hombre sentado en un autobús de mi ciudad al centro, para hacer unas cosas.


Llevaba una chaqueta, porque aún hacía buen tiempo. En uno de los bolsillos llevaba su teléfono móvil, un LG táctil nuevecito; apenas un mes de uso.



Mi padre no es fanático de las pijadas ultramodernas, ni le apasiona la tecnología de último modelo. No es como yo, que babeo ante cualquier gadget, aunque no lo use más que para cascar nueces.


En el autobús, a su lado, se sentó un extranjero mal encarado, con malas pintas, un rufián que no te inspira confianza. Mi padre movió un poco la chaqueta, para que el tipejo no se le sentase encima del móvil.



Al llegar a una parada, en una plaza céntrica de mi ciudad, el tipo da un empellón a mi padre y sale despavorido. Mi padre sospecha, y lo confirma. Le acaba de robar el móvil.



Nervioso, llama a mi hermana (desde el móvil de mi madre) para que hable con la compañía y den de baja la línea. Entre unas cosas y otras, tardan un rato. Consiguen hablar con la operadora. Parece que pueden bloquear la línea. Pasa el tiempo.



Mientras, mi hermana llama al número de mi padre. Contestan. Se oye una niña berrear de fondo.

Contesta una mujer. Extranjera. Mi hermana le pregunta:

¿Qué haces con este móvil?. No es tuyo.

Responde:

Cómo que no. Es mío.

Mi hermana:

No, no es tuyo. Es de mi padre y se lo has robado.

Ella:

No, me lo ha dado (con tono guasón)

Cuelga.



Me llaman y me lo cuentan. Tranquilizo al personal. Llamo al móvil de mi padre con número oculto. Descuelgan. La jodía cría berreando. La payasa extranjera, guasona. Yo, callado.



Repito la operación 20 veces. Siempre callado.

La macarra se cabrea.

Vuelvo a llamar. La puta cría chillando.

La delincuente contesta. Está enfadada. Llevo 20 minutos molestándola. Perdonad los términos, pero son reales.


¿QUIEN ES?

Yo:

TÚ QUIEN POLLAS ERES, HIJA DE PUTA?

Delincuente:

¿Y TÚ QUIEN ERES, MARICÓN DE MIERDA?

Yo:

TIENES SUERTE DE QUE NO SEPA QUIÉN ERES, SI NO TE IBA A ARRANCAR LA CABEZA A PATADAS, HIJA DE PUTA.



Colgó.


Me pasé otra media hora llamándola constantemente, sin hablar. Al final, apagó el móvil.


Llamo a la operadora. Después de hablar con un agente, (extranjero también, pero muy amable) me informa de que han hecho varias llamadas hasta que recibieron la nuestra solicitando el bloqueo de la tarjeta.


Tres llamadas a Rumanía.


Casi quince euros de gasto.


Me cago en sus putos muertos a caballo. Y en toda su puta familia y descendencia. Hijos de puta.



Luego vienen lastimerando una limosna. Luego piden caridad por la calle, en las parroquias, en los comedores sociales, en el INEM.

Vienen pidiendo, exigiendo confianza para que les dejes trabajar en tus casas, en tus negocios, con tu gente, con tu familia, con tus seres queridos. Y si pueden, te la clavan. Y delinquen. Y joden. Y encima se ponen chulos. Y matan. Y piden respeto.

Te plantean un dilema moral, intentan tocarte la fibra, mientras algunos (sé que no todos, lo sé) te tocan los cojones con una delincuencia sobrada, violenta en algunos casos, injustificada en todos.



Me dan ganas de pillar a uno, y decirle el monólogo de Vinnie Jones ("Dientes de Plata") en Snatch: (ya se que parezco un flipado, pero el cabreo, a día de hoy, sigue siendo monumental)



"Bueno, ya veo que tu eres la gran polla y esos que tienes a los lados son tus pelotas. Hay dos tipos de pelotas: pelotas grandes de valiente y pelotas pequeñitas de maricón.
Las pollas tienen instinto y visión clara, pero no son listas. Cuando huelen un conejito, quieren entrar en acción, y tú que creías que habías olido un buen conejito, te has traído a tus dos pelotitas de maricón para que también se unan a la fiesta. Pero te has confundido de fiesta. Aquí no hay conejito, sólo unas purgaciones que te harán ser mujer. Como polla ya empiezas a tener dudas, empiezas a arrugarte, y tus dos pelotitas también se arrugan. Y el hecho de que tengas la palabra REPLICA escrito en tu pistola, junto al hecho de que yo tenga DESERT EAGLE .50 escrito en la mía, debería precipitar el encogimiento de tus pelotas y de tu presencia. Y ahora ... a la mierda."



Siento la crudeza. Pero no siento lo que me hacen sentir.




martes, 17 de noviembre de 2009

CUANDO SE ACABA LA TINTA


Tengo amigos (de esos que se hacen llamar asín) que despotrican día sí día también sobre los columnistas de periódico: que si son unos maleantes, unos maleducados, que si se dedican a eso porque no pueden trabajar de otra cosa ("menuda vidorra se pegan, ja ja ja, a costa de decir sandeces, ha ha ha). Su preferido suele ser Pérez Reverte. Cara de diana que debe tener el hombre...

Pero la verdad es que no debe ser fácil, no señor, dedicarse a esas lides, al penoso trabajo de comentar la realidad para que unos se rían y otros te escudriñen y anal-izen (o empalen intelectualmente).

Pero es sabido que lo peor no es eso. Lo peor viene cuando después de días, semanas, años repitiendo la misma liturgia un día el columnista se da cuenta de que comienza a tener pánico al folio en blanco, que se le acaba la tinta a la pluma, que el asunto no da más de sí, que sus lectores le conocen ya mejor que él mismo y su espejo juntos.

En definitiva, que se acabó la fiesta. Entonces toca plagiar, copiar, repetir, redundar, y eso sin que los fieles lectores se den cuenta, que todo parezca natural. Enterrar el propio cadaver de uno mismo en una fiesta que parezca de aniversario.

Y junto a este entierro que dura días, meses, años, vienen las dudas propias, las personales ante la deblacle interna y la felicidad ajena. ¿Por qué me haría yo columnista?

lunes, 16 de noviembre de 2009

DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Tomando el guante del Sr. Chirly en una respuesta a un post anterior, procedo a relatar el siguiente acontecimiento basado, seguro, purititamente en hechos reales:


Estaba esperando para entrar a la entrevista de trabajo. Días antes había contestado a una oferta de trabajo para ser “Unit Leader” en una empresa local. Nada especial. En principio, y mientras no fuera una tapadera de otra cosa, la empresa se dedicaba al desalado de Bacalao.

Una vez entré en el proceso de selección me convocaron para mantener una entrevista preliminar. Estaba sentado intentando hacerme posibles preguntas que me podrían hacer el/la entrevistador/a, y también contestándomelas para tener la respuesta ensayada (es que soy muy sagaz). Cosas del tipo: “¿Por qué le gustaría el trabajo?” “Pienso que es una responsabilidad a la medida de mi experiencia y formación…” En fin, cosas de este tipo.

No obstante, si tengo que ser sincero, había algo en la oferta que me escamaba, y era la propia denominación del puesto: “Unit leader”. Qué “unit” sería, ¿a qué se referiría? ¿Leader? ¿Qué tipo de funciones son esas? Al leer la oferta gooogleee algo el tema, pero no saqué nada en claro.
Cinco minutos más tarde de mis disquisiciones ontofilosóficoteológicas por fin me llamaron. “Puede pasar” me dijo la secretaria.

El fulano que estaba delante de mí en la mesa -corbata en cuello sobre camisa blanca- se presentó como entrevistador. Según él su misión era comprobar mis capacidades para el puesto, puesto de “unit leader”.

“Antes comenzar la entrevista me gustaría saber qué espera usted del puesto” dijo. ¡Toma ya con la pregunta!, esta sí que no me la esperaba: qué espero yo del puesto de “unit leader” en una desaladora de bacalados. Bufff. Creo que la cagué cuando comencé a titubear.

“...Eeehhhh…”

Por mi cabeza pasaron todas las alternativas posibles, por ejemplo: “Creo que es una gran responsabilidad a la medida de mi experiencia y formación, porque el trabajo de unit leader en una desaladora como esta conlleva una gran responsabilidad de motivación y liderazgo, de acuerdo con las expectativas que tenga la compañía en cuanto a… ¿piezas desaladas?… ¿bakalao desalao?... y, bueno, creo que podré esta a la altura de estas expectativas…”.

Claramente el asunto así no iba a quedar cuajado.

Otra posibilidad era “En mi familia siempre hemos comido bacalado desalado a todas horas. Me acuerdo de los bocadillos de bakalao desalao que me hacía mi madre para el recreo del cole. Este trabajo supone la culminación de todos mis sueños desde niño. Estoy convencido de que en este sentido estoy mucho más motivado que el resto de candidatos”.

Sonaba un poco artificial. El problema era Unit Leader. ¿Qué unit? ¿p’qué un Leader? Si hubieran dicho director, gerente, ¿manager?, gestor, CEO, DVD, PDF, HD, MBA, MIT, XBOX (PS) pues nos habríamos entendido, pero en la oferta sólo ponía “unit leader”.

Mientras estaba absorto en estas consideraciones me di cuenta de que por ahora sólo había soltado un “...Eeehhhh…”, y que el entrevistador esperaba mi respuesta. Entonces, como Juana de Arco portando la llama de la libertad me atreví a preguntarle trinfantoso: ¿qué es un Unit leader? Probablemente esto despejaría mis dudas.

“Un Unit leader se encarga el liderazgo en reengeneering en las resources availables, que incluye las human resources, así como elementos de appoiment para el staff de nivel 2”
…, …, …“Entonces está por encima del nivel tres” …, …, …puntualicé mascando lentamente cada una de las palabras. Como no había entendido nada decidí seguirle el juego. “Sí claro” contesto secamente.

“Entonces tiene... ¿tiene implementation executive tasks o está más relacionado con un ámbito de management a nivel decisión quality?”. El hombre me miró raro raro raro. “No entiendo”, me dijo”. “Verá, un unit leader creo que have to have (mi inglés es de Harvarcete) position power para inprove la task structure. No se puede confundir con un executive techical manager asistant”.

En fin. Me gustaría concluir con que la entrevista fue genial y que gracias a esta gloriosa intervención le deslumbré hercúlea y apocalípticamente. Pero en realidad estas fueron mis últimas palabras antes de que el hombre me agradeciera haber contestado la oferta y asegurándome que tendría noticias de ellos. No obstante, para mi descarga, estoy convencido que no debo trabajar en un sitio cuya denominación no comprendo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

EL AMIGO MANTIS



A veces te encuentras con un tipo de persona que notas que te está midiendo... habitualmente son gente que parece abierta, simpática y generosa. Te abren la puerta de su amistad de par en par con una generosidad que asombra al que como yo (será por uraño, será por castellano) no está del todo acostumbrado y claro vas tu y entras. La cagaste Burt Lancaster.

Normalmente lo primero que te atufa es comprobar que tiene un buen puñado de enemigos, gente que "le ha fallado", a la que no duda en criticar sin venir a cuento, y a pesar de que aparentemente guardan una relación formal y de buen rollo ¡desconfía si no lo has hecho ya!. Nada te haga pensar que no serás tu el próximo objeto sus críticas cuando te des la vuelta después de darle un fuerte abrazo y saludarle con amplias sonrisotas.

Luego notas cómo el tipo lleva una contabilidad escrupulosa del debe y el haber de sus amistades; todo ahí apuntadico en su libretita mental de agravios, donde abundan más éstos que los méritos para con él, y sin embargo es al revés de él para con los demás; por supuesto él no comete ni un sólo agravio ¡Nunca!. Es entonces cuando sabes que ha abierto una nueva línea de crédito en su contabilidad que lleva tu nombre. ¡Y ya tiene el lápiz en la mano, dispuesto a empezar apuntar!. Y te pregunta, inquisidor, qué plan hiciste el sábado por la noche y ya puedes tener una buena coartada que explique porqué no estaba él ahí. Claro, como él te ha abierto la puerta de su cocina desde el primer día se siente con todo derecho de que cuentes con él para acompañarte al funeral de tu tía Eutilia. ¡Es lo que hacen los muy mejores amigos! ¿no?.

Estás pillado, caíste en su trampa. Con él sólo puedes acabar de dos maneras: Mal o siendo un esclavo de su clavo. Si acabas mal con él, no solo te tendrás que comerte el marrón de tener un enemigo sin comerlo ni beberlo, sino que además te verás expuesto a la difamación que hará de tí ante todos sus amigos y conocidos que, dado su carácter aparentemente abierto y extrovertido que describí al principio, no son pocos.

En realidad, al final resulta que la gente que te importa sabe bien como es él y como eres tu, y la difamación no es tal porque a esta clase de personas se les acaba conociendo y terminan por no encontrar quién les dé crédito. Hoy he descubierto que uno que tenía por amigo es así, y lo triste es que me he dado cuenta porque le está enseñando a ser igualito a su hijo: "A éste no le invites que él hizo una merienda en su casa y no te llamaron a tí".

¡Mezquino!