miércoles, 16 de febrero de 2011

CHONIS






Es un fenómeno social que va adquiriendo dimensiones mastodónticas. Es gracioso. Hace no mucho uno se esforzaba por ser galante, caballeroso, todo un señor ante las damas. Que si te abro la puerta, que si espero a que pases tú primero, a que entres primero y salgas primero del ascensor y de cualquier sala, te cedo los mejores sitios para que estés cómoda…(cosas que juro que sigo haciendo, aunque no sé para qué…)
Pues ahora no, ahora lo que las mola es que la putees, no la dejes sitio, se siente en el suelo, la llames putón mientras le pellizcas dolorosamente una teta, o le arreas una sonora guantada, tipo ¡Whak!, que deja el careto como el de un conejo al que le han dado las largas.
Es el fenómeno choni. Todo esto comenzó con el auge de un putón politoxicómano con delirios de grandeza, menos cerebro que Paquirrin, mismos andares que Paquirrin, aspectos culturales similares a los de Carmen de Mairena y ojos parecidos a los de Ozil, jugador del real Madrid.
B. Esteban comenzó a airear su vida, o a inventársela, o a tapar los huecos de su ¿memoria? con desvaríos, mientras llamaba hija de puta, zorra y guarra a cualquiera que se le cruzara y te metía una demanda que flipabas si insinuabas algo sobre ella.
Comenzó a generar rechazo en los cánones normales de sociedad, hasta que hizo huella en una parte de la sociedad, la que devora las vidas de los demás con una ferocidad asombrosa, la que sabe mejor qué ha dicho o ha llevado puesto (o no) una choni de estas antes de saber si su hijo tiene novia o novio, si se chuta, esnifa alcanfor, le gusta chupar enchufes o se acaba de arrojar encima de unas tijeras de podar… Sí, las madres ociosas, las marujas de barrio, las abuelas medio sordas que pasan horas y tardes enteras frente a esos programas.

Hete aquí que pasó de ordinaria y pueblerina a princesa del pueblo por obra y gracia de un pseudomaricón filofascista, toxicómano, enano y pelón, facsímil de periodista y con más complejos que Falete en un desfile de Victoria´s Secret. Y ya la tenemos hasta en la puta sopa, tanto que insinúan que, cuando la Selección Española de Balonmano hizo otra épica hace poco, preguntaban si ella había llamado felicitando. Con dos cojones. Como si fuera alguien o algo distinto de un engendro barbiturizado…

Ahora ellas no quieren ser madres trabajadoras, con puestos responsables en los que demuestren su valía (salvo enchufes en ministerios socialistas, claro está…), no, ahora sueñan con tener las tetas del tamaño de cabezas de bebé, dieciséis aros circundando una cara con más pote que tutankamon, pelo lamigoso y culete respingón. Quieren ser chonis.

Toda choni que se precie intenta ser pija a rabiar con los medios que tiene, o que puede mangar. Destaca sobremanera una ausencia total de Coeficiente Intelectual y la nula capacidad para el raciocinio. Dicen que en el Área 51 guardan celosamente para su disección y estudio posterior varios ejemplares de chonis mesetarios incapaces de articular palabra, sólo burdos gemidos y gruñidos. Es importante destacar la escasez económica como símbolo de su vida o su peregrinar. Algunas gozan de viajar para descansar su árida mente. Son una evolución fallida de Neardenthales y, como sus predecesores, no evolucionan, son un único cerebro y se comunican con sus ancestros mediante ritos mágicos aún no estudiados. La que consigue escribir con algo de fluidez dota siempre a lo que realiza de grandes colorines, letra grande y recta y usa el folio hasta el final. Da igual, generalmente si lo escribe no sabe leerlo después, y termina como recipiente para los condones reutilizados una y mil veces.




Sus aficiones son preñarse cuanto más joven mejor, y a ser posible, del más delincuente, proxeneta, traficante y maltratador del barrio (lo cual da muchos puntos en la escala evolutiva chonil…), ir de botellón, drogarse hasta las cejas, sexo, sexo, más sexo, ir a las tiendas de moda de las chicas normales y ponerse en grupito a la puerta, en actitud amenazadora, y sacarse todo tipo de fotos, bien chupándose la cara unas a otras, en plan putilingus, o en plan EMO, o desvariando, con el signo de la victoria, o poniendo la cámara en el ángulo superior derecho mientras se muerden los carrillos como Victoria Beckham.
El hombre ante este espécimen a veces no sabe cómo reaccionar. Si pillas un ejemplar en el inicio del proceso de chonilización, la puedes cagar como Amancio en las Ventas. Generalmente aún no llevan el ropaje tribal, y puedes pensar que es normal, con lo que la llevas a un restaurante caro para impresionarla. Error.

- ¿Eshta mierda que cogjones esh?
- Ehh, espuma de boletus sobre crujiente de huevo, virutas de jamón y espárragos trigueros criogenizados, con trufa espolvoreada…
- Buaaaahahaha, unosh callos con garbanzos molarían mazo, tronco…
- Eh, pues vale, hay una tasca en mi barrio que los hace de rechupete..
- Naaaah, ahora te jodes y baburreo este cagao a ver qué tal está…

Mientras te acaba de joder el presupuesto del mes picoteando esos platazos, piensas que al menos el polvo posterior estará bien. Craso error, te exige que la lleves al aparcamiento del José Zorrilla donde ha quedado con la Vane, la Jessi, el Chui, el Pai, el Cabra, la Morritos, el Soplillas y el Tapiporlas, que van a pasarlo chupi. Vas giñao, con el coche de tu padre, a ver a esos degenerados, que levantan el maletero y ves unos bafles que ni la Joy Eslava mientras chupetean unas birras y rulan los tripis, y sacan más pastillas que la enfermería del Gómez Ulla.
¡Y encima te quitan el coche para hacer unos trompos!

Si al final consigues un arrumaco te quedas flipao. Cuando se quita la sudadera, lo pasas mal. A los hombres nos gustan los pechos, eso es una verdad innegable. Es ver un par cerca, algo ligeras o insinuantes, y tienes una mano invisible en la nuca que dirige tu almendra a ese imán de la naturaleza. Pero es que en el mundo chonil, es demasiado. Porque no se contentan con una talla 95, no, prefieren una 110. Y van con un top en línea con el pezón, con lo que tienes los ojos como Enrique San Francisco.
Para rematarlo, el que le puso los implantes, el amigo reinsertado de su primo, que ahora recoge sebos para fundiciones, estaba borracho cuando terminó el implante del seno derecho, y una mira a Cuenca y la otra a París. Además, como no tiene dinero aún lleva sujetadores de talla 95, así que está eso más congestionado y apretado que la cara de Paquirrin cuando le preguntas por el concepto de inteligencia.

Y si la llevas a casa, en plan romántico, con música suave, velitas y tal, te desmonta. Te pone Camela a todo volumen, se esnifa el ambientador antipolillas del armario, y encima te quiere echar cera caliente en los huevos, que verás como mola, mientras pide que la abofetees sin piedad…

Una vez superado el trago en perfecto estado, con todo en orden y vivo, y sabiendo el tema chonil, decides ir a por una, a ver cómo se da ahora.
Y te metes en una disco de música moderna chonil, esto es, camela, Juampa y la raja, Mama ladilla, el chivi…y entonces divisas a tu presa. Una recién iniciada en la vida chonil. Vas hacia ella, mordiendo los carrillos y poniendo los morritos como Raphael, te arremangas el chándal del mercadillo, la coges con fuerza del brazo, la arrimas y la dices, -ven aquí, cacho puta, que te voy a dar lo tuyo-, mientras la sacudes un par de bofetadas y la metes el morraco hasta el esófago.

Ella se sorprende, te pega un guantazo y arranca a llorar, y sus amigas te rodean y te insultan. Y descubres que no es choni, que es una pijita recién licenciada en Hispánicas, preparando un postgrado, que se vistió así porque perdió una apuesta.
La humillación te anega en el fango, y te acojonas cuando escuchas las sirenas. Y te echas a temblar cuando la policía te pone los grilletes, y las amigas te susurran: ¡venga, valiente, a ver cómo agarras el jabón en la cárcel, que te van a poner el ojal como un bebedero de patos, hijo de puta!



Y, cuando sales, decides hacerte Cartujo, porque el mundo de las mujeres está siendo amenazado por una especie ancestral, única, peligrosa…las chonis.
Afectados, ojo al parche. Suelen vestir chándal a la última, a la última semana que lo compraron en el mercadillo, taconazos rojos tipo La Chipionera, miles de collares, pulseras y aretes de oro, pantalones de licra apretados, marcando braga (si la lleva) o enseñando tanga de hilo, tan fino que a veces lo puedes confundir con seda dental…
Y más barniz que la madera, y pintadas como unas cebras, por supuesto.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajajajajaja

Anónimo dijo...

Jajajajajajajaja

Anónimo dijo...

Me rio pero estoy enfada con usted porque me veo obligada a reconocer una "mentira":
El otro día dije en La Pluma Viperina que yo no llamaba ordinaria a ninguna mujer.....falso, a estas las llamo ordinarias.

Anónimo dijo...

Vale.... intentó serromántico y le salió que la muchacha era choni de "pedijri"..,

Luego fue de macarra y resultó ser una niña buena...

Y ahora se nos mete Cartujo.

Vale... aunque una cuestión me rona la cabeza, ¿me puede ceder su puesto de funcionario? Lo digo por aquello de que no quede vacante... y a la vista de que por aquí no convocan ni para recaudar...

PD. Estos posts viscerales suyos son tronchantes...

Chirly dijo...

Eso, eso, víscera y más víscera. Estás enorme Rocco, éste es tu elemento.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Está usted que se sale. JAJAJAJA

Al Neri dijo...

Grande, sr. Lam`pone. Es usted un gran analista sociológico. Este tipo de de post me gustan mucho porque reflejan la vida misma con humor pero sin piedad.

Sandra, se avecinan muy malos tiempos para opositores y para funcionarios. Temblemos.

Anónimo dijo...

Por eso mismo, Sr. Neri, animo al Sr. Lampone a que se vaya a la Cartuja y me ceda su puesto de funcionario.

A ud. le animo a lo mismo, con permiso de la Sr. Neri. De estos casos ya hay "jurisprudencia" de sobra. No se preocupe. Yo me encargo.

Qué bondad la mía...!!! ;)

Anónimo dijo...

Uffff menos mal, no soy ni opositora ni funcionaria ¡¡que descanso!!!


Oh, oh pero me acabo de dar cuenta de que soy desempleada, madre y treintamuchañera ¡¡lo tengo bien jodido!!!

Hastaquemecomprenlosdelgoogle dijo...

Várgame con lo que dice el payo risión.

Anónimo dijo...

esta todo muy bien jajajajajaaj.. pero solo decir que mama ladilla los chonis no lo escuchan.. lo se porque si lo escucha mi pareja y es heavy, y conozco algunas chonis y no saben ni que es mama ladilla.. jejejejej..

Anónimo dijo...

mama ladilla no es choni, ni lo ha sido nunca, esto es un insulto a los/las fans de mama ladilla

Viva mama Ladilla!!