miércoles, 9 de diciembre de 2009

LO QUE (NO) ES UN FRIKI

Anglicismo.

Ambiguo y equívoco.

Adjetivo sajón despectivo, aunque alagador para más de uno.

Asociado a alguien distinto, vinculado a algo extraño.

"Este tío es un friki" no significa nada en sí, más que lo que se quiera entender.

¿Soy un FRIKI por que me guste el Miserere de Gregorio Allegri? ¿Sí? Pues entonces, LO DEBO SER EN MAYUSCULAS.

En el mayo francés se gritaba ¡viva la diferencia! Hoy se susurra "...hay que ser políticamente correcto..."

4 comentarios:

Al Neri dijo...

Friki es una palabra que se utiliza como instrumento de control social. Antes designaba al que tenía gustos de cine y ocio muy obsesivos y ahora se aplica al diferente con animus iniuriandi y para lograr que todo el mundo pase por el aro.

Teutates dijo...

Pero es un término que evoluciona muy rapido, y ahora está de moda y es guay ser un friki, te hace ser diferente y sentirte especial.

Aprendiz dijo...

Frikis somos todos, cada uno a su manera. Yo antes llamaba friki a mi amiga cuando me decía que si no podía dormir por las noches escribía en una libreta y ahora yo hago eso (por eso mi amiga ha dejado de ser friki) ;-)

De todas formas una cosa es que todos hagamos ciertas cosas raras, en tal caso no nos afecta la calificación de friki. Y otra es que hay personas raras a las que se les denomina frikis, más en tono despectivo. Que te afecte esa palabra va en función de la autoestima de cada uno.

Chirly dijo...

No hombre no, Sr. Booz, yo creo que es al contrario. Friki es la palabra bajo la cual las masas han liberado sus "vicios confesables"; esas rarezas que todos tenemos y que nos hacían diferentes aunque a menudo a base de peculiaridades que nos avergonzaba confesar porque creíamos que nos hacían raros, extraños o anclados en la adolescencia; Creíamos que nos excluían.

Hoy ser friki es motivo de orgullo (friki), todos imploramos nuestra frikez. Nos levantamos con el puño prieto en alto y decimos:

- ¡A mi me gusta David el Gnomo! - y justo antes de provocar pavor decimos:
- ¡HAY QUE VER, QUÉ FRIKI SOY!

Entonces todos sueltan el aire contenido y se ríen con nosotros:
- Ah, claro. Se trata de frikismo; entonces pase, pase...

Al fin y al cabo al que oí por primera vez usar la expresión (allá por los finales de los noventa) fue a Alex de la Iglesia justificándose así al confesar su pasión por la trilogía de la Guerra de las Galaxias que le llevaba a seguir coleccionando figuritas de la saga a pesar de estar ya bien entrado en sus cuarenta primaveras.